Las Habitaciones

Las Habitaciones

LA HABITACIÓN DE LOS NIÑOS. Quizá sea ésta la estancia de la casa que más cambios sufre a lo largo de su vida. Las diferentes etapas en el crecimiento de los niños implica el que esto sea necesariamente así.

Es muy aconsejable escoger muebles en tonos neutros y de buena calidad, que soporten bien el paso de los años; ten en cuenta que las habitaciones de los pequeños están sometidas a un maltrato constante.

La habitación de los niños permite soluciones tan efectivas como colocar la cama en un plano elevado con respecto al suelo e instalar, debajo la zona de escritorio, los armarios roperos o incluso una pequeña zona de estar. Esta idea te permitirá ganar metros cuadrados.


No te empeñes en recrear un ambiente infantil a costa del mobiliario, decorar con acierto no significa convertir la habitación en un parque temático, es una posibilidad entre otras pero no la única. Adaptar el dormitorio a las diferentes edades de nuestros hijos es tan fácil como cambiar las cortinas, las fundas nórdicas o el papel pintado ... a cada edad lo suyo.



LA HABITACIÓN DE MATRIMONIO. Al margen de gustos estéticos, más clásicos o más modernos, la habitación de matrimonio debe contar como mínimo con una cama grande o dos individuales y una o dos mesillas de noche.

El consabido armario de cuatro puertas puede dejar paso, siempre que las dimensiones de la estancia lo permitan, a un magnífico vestidor anexo al dormitorio que a su vez comunicará con un cuarto de baño de uso exclusivo para la pareja. Eso sería lo ideal.

En habitaciones más reducidas pero con suficiente espacio, es interesante contar con un biombo (como elemento decorativo o como mini-vestidor tras el cual colocar la bata, los zapatos o alguna otra prenda de ropa) y un sillón donde colocar nuestro vestuario del día siguiente. Para amantes de lo clásico, un tocador y un espejo completarán el mobiliario de esta estancia.